${ archivo.name } ${ tamano(archivo.size) }
${ Math.floor(progreso) } % · ${ tamano(leidos) } ${ velocidad ? '· ' + velocidad : '' }
${ a.nombre } ${ resultados[a.id] }
${ comparacion.texto }

¿Para qué sirve el hash de un archivo?

El hash (o checksum) es una huella del contenido del archivo: si cambia un solo byte, el hash cambia por completo. Por eso las webs de descarga publican el hash de sus archivos, sobre todo de los grandes, como las imágenes ISO de Linux o los instaladores: al calcular el del archivo descargado y compararlo, sabes si ha llegado entero y sin modificar.

¿Qué algoritmo uso?

  • SHA-256: el más usado hoy y el recomendable. Es el que suelen publicar las distribuciones de Linux y los fabricantes de software (a veces en un archivo SHA256SUMS).
  • SHA-512: igual de seguro, con una huella más larga.
  • MD5 y SHA-1: siguen sirviendo para detectar descargas dañadas, pero ya no son seguros frente a alguien que modifique el archivo a propósito.
  • CRC32: un control rápido y corto que usan, por ejemplo, los archivos ZIP. Solo detecta errores, no manipulaciones.

Puedes calcular también el hash de un texto con las herramientas de SHA-256 y MD5.

Cómo calcularlo desde la terminal

  • Windows (PowerShell): Get-FileHash archivo.iso -Algorithm SHA256. También vale certutil -hashfile archivo.iso SHA256 desde el símbolo del sistema.
  • macOS: shasum -a 256 archivo.iso. Para MD5, md5 archivo.iso.
  • Linux: sha256sum archivo.iso. Si tienes el archivo SHA256SUMS, sha256sum -c SHA256SUMS los comprueba todos.

¿Basta con que coincida el hash?

Demuestra que tu archivo es igual al que tenía la web cuando publicó el hash. Si alguien hubiera manipulado la propia web, podría cambiar a la vez el archivo y el hash. Por eso los proyectos más cuidadosos firman además sus archivos (por ejemplo, con GPG): la firma prueba también quién los publicó.

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