¿Qué es el DNS?
El DNS (Domain Name System, sistema de nombres de dominio) es la agenda de internet: traduce nombres fáciles de recordar, como wikitel.org, a las direcciones IP de los servidores. Además guarda otros datos del dominio, como dónde se recibe su correo o quién puede enviar correo en su nombre.
Esos datos se guardan en registros, y cada tipo de registro tiene una función.
Tipos de registros DNS
- A: la dirección IPv4 del servidor donde está la web (por ejemplo, 192.0.2.10).
- AAAA: lo mismo, pero con una dirección IPv6.
- CNAME: un alias. Hace que un nombre (como www.tunegocio.com) apunte a otro, del que toma todos los registros.
- MX: los servidores que reciben el correo del dominio. Si hay varios, se usa primero el de prioridad más baja.
- NS: los servidores DNS que tienen la información del dominio. Suelen ser los de la empresa donde lo registraste o del hosting.
- TXT: textos libres. Se usan para verificar que el dominio es tuyo (Google, Microsoft…) y para la seguridad del correo: SPF, DKIM y DMARC.
- SOA: los datos de la zona: el servidor DNS principal, el email del responsable y un número de serie que cambia con cada modificación.
- CAA: qué autoridades de certificación pueden emitir certificados SSL para el dominio (por ejemplo, Let's Encrypt).
¿Por qué no veo un cambio que acabo de hacer?
Cada registro tiene un TTL (time to live): el tiempo durante el que los servidores DNS pueden guardar la respuesta sin volver a preguntar. Si un registro tenía un TTL de 1 hora, un cambio puede tardar hasta esa hora en verse en todas partes. Es lo que se conoce como propagación del DNS.
Esta herramienta consulta el DNS desde nuestro servidor, que también respeta el TTL. Si acabas de cambiar algo y todavía ves el valor antiguo, espera un poco y vuelve a consultarlo.
¿Tus correos llegan a spam?
Muchas veces es por el DNS: si al dominio le faltan los registros SPF, DKIM o DMARC, o están mal escritos, Gmail, Outlook y el resto desconfían de tus correos. Puedes revisarlo con el comprobador de SPF, DKIM y DMARC.