¿Para qué sirve comparar dos textos?
Para saber qué ha cambiado entre dos versiones de algo sin tener que leerlas enteras: un contrato que te devuelven con «unos pequeños cambios», un artículo que ha pasado por corrección, un archivo de configuración que funcionaba ayer y hoy no, o dos listados que deberían ser iguales.
Líneas, palabras o caracteres
- Líneas: la forma habitual de comparar código, listados y archivos de configuración. En verde las líneas añadidas, en rojo las quitadas y, en las que han cambiado, las palabras distintas resaltadas. Los tramos largos sin cambios se pliegan para que veas solo lo que importa.
- Palabras: mejor para textos corridos, como un contrato o un artículo, donde una línea es un párrafo entero.
- Caracteres: para encontrar diferencias mínimas, como una coma, una tilde o un espacio de más en un código o una contraseña.
La vista lado a lado pone las dos versiones en paralelo; la unificada las mezcla en una sola columna, con un − delante de las líneas quitadas y un + delante de las añadidas, como en Git. En el móvil se ve mejor la unificada.
Cuando todo sale distinto
Si al comparar te salen cambiadas casi todas las líneas aunque el texto parece el mismo, puede que una versión tenga espacios al final de las líneas o tabuladores en vez de espacios: marca «Ignorar espacios al principio y al final». Si el problema son caracteres que no se ven, como espacios de ancho cero o espacios duros, límpialos antes con la herramienta de mayúsculas, minúsculas y limpiar texto.
Los saltos de línea de Windows (\r\n) y los de Mac o Linux (\n) se consideran iguales.